Restaurante With Love

Restaurante With Love
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CC Atribución / Autor jlastras

Con este nombre tan curioso, desde nuestro blog de Madrid suponemos que cenar en este restaurante debe ser poco menos que un placerEl restaurante With Love (que traducido al español es con amor) es uno de los muchos restaurantes extrovertidos que hay en MadridA groso modo, podemos decir que tiene comida asiática y americana, por lo que la fusión es su tónica dominante.

Ese sea el punto característico que hace distinto a este restaurante en comparación con el resto: la fusión en la cocinaEn el restaurante With Love puedes comer desde carne y verdura bien pasadita por el wok, hasta una de sus hamburguesas exóticas y sabrosasTodo vale en este restaurante.

Además, si hacemos caso al nombre del restaurante tendremos la certeza de que todo está hecho con amor, lo cual supone un alivio para los clientes (claro, suponiendo que se haga así).

Estamos ante un restaurante en el que se puede comer bien por menos de 30 euros

.
Además, el restaurante tiene un diseño vanguardista, novedoso y sofisticado, por lo que le pone un punto de distinción al típico ambiente de restaurante; y todo ello mezclando sabores del Índico con el Pacífico, desde norteamérica hasta Japón, pasando por Singapur o Tailandia.
Comer algo de Nueva York y después probar algo de Tokio, está al alcance con este restaurante.

CC Atribución / Autor jlastras

Los platos se sirven bastante cargados de comida, por lo que no pienses que al ser un lugar moderno la comida va a ser escasa, de las denominadas “de autor” o algo parecido.
En este sentido, está bien.

CC Atribución / Autor jlastras

El restaurante With Love está situado en la calle Alcalá, 90 (en la zona del barrio de Salamanca), en el centro de Madrid.
Para orientarte, el metro que pilla cerca es el de Príncipe de Vergara, de la línea 2.
Está abierto todos los días.

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Categorías: General, Restaurantes
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    Oscaroe

    Un Krusty Burger tiene más nivel

    Fui a cenar el sábado pasado en el establecimiento que tienen en Alcalá, 90 con mi novia y nos trataron fatal.

    Para empezar el camarero que nos atendió, uno bajito y moreno con gafas pasta negra, agrego la descripción para que tengáis cuidado con el si aún después de mi experiencia os apetece ir, puso un mal gesto, como si le incordiáramos, por llegar sin reserva. Yo entiendo que si tienes todo reservado pues que me lo digas educadamente y me busco otro sitio para cenar.
    A pesar de su desagradable gesto no pasa al comedor, que estaba vacío, y nos coloca en una mesa. Lo curioso de todo es que después de cenar, había pasado una hora y media, el comedor seguía medio vacío, y no creo que se llenara porque eran cerca de las 11:30.

    Una vez sentados me di cuenta que el sitio estaba sucio y descuidado. Las sillas estaban rozadas y sucias y había manchas en las paredes. Lo peor eran las cartas, no ya solo sucias sino grasientas, se podría recoger un litro de aceite de cada una de ellas.

    A la hora de pedir nuestro camarero amigo seguía con su simpatía natural. Le pido una cerveza sin alcohol y me dice de un modo muy seco y cortante que no había y así con toda la comanda.

    Pedimos un entrante y dos hamburguesas, una Teriyaki y otra Hawaiana. Cuando llegaron las hamburguesas trajo dos Teriyakis. Le digo que se ha equivocado que era una Teriyaki y otra Hawaiana y me dice: -Ay si!, me he equivocado ¿Te traigo la hamburguesa Hawaiana entonces? Pues hombre si no es mucha molestia. Pero vamos a ver chaval ¿Tu donde has aprendido a servir mesas? ¿En la taberna de Moe?

    Y por último termino con la comida. Las hamburguesas estaban templadas, la carne de ella de muy mala calidad y en mi Hawaiana me pusieron un tronco de la piña que no había quien lo comiera.

    Pero en fin, no se puede esperar mucho de un restaurante que pretende ser un
    VIPS asiático con aires de grandeza.

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    Lucía

    Hace unos meses una amiga me invitó a uno de los restaurantes With Love que está por la zona de Concha Espina y salí alucinada, me encantó tanto el servicio y la decoración como la comida.
    Anoche decidí llevar a mi novio, haciendo una apuesta segura por este lugar puesto que me había encantado, pero para que también fuera algo nuevo para mí, decidí llevarle al de la calle Alcalá 90.
    El viernes reservé mesa para el sábado, para dos, sin ningún problema; sin embargo cuando llegamos al restaurante, a nuestra hora, le habían asignado nuestra mesa a otras personas y en el salón no había sitio por lo que nos pusieron en la zona del bar porque si no tendríamos que esperar bastante tiempo.
    En esa zona, aparte de estar medio abandonados porque solo había un camarero que también atendía el bar y algunos pedidos de la zona de abajo, tenían la música muy alta, el aire acondicionado altísimo y los camareros se dedicaban a hablar entre ellos y hablar por el móvil.
    A la hora de pedir la comida nos dejamos aconsejar por el camarero y pedimos un wok java para compartir y cuando fuimos a pedir pato nos dijeron que no había, que se les había terminado, así que pedimos un new york steak para cada uno, ambos muy poco hechos.
    Después de estar algo más de media hora esperando los platos, nos trajeron el wok que sabía únicamente muy ácido y te dormía el paladar, por lo tanto era muy molesto de comer ya que no saboreabas nada.
    Bastante tiempo después, nos sirvieron los entrecots diciendo que uno estaba poco hecho y uno muy hecho, por lo que nos lo tuvieron que cambiar. Tiempo después aparecen con el nuevo entrecot, la sorpresa fue al comer, cuando vimos que el primero que nos habían traído estaba como suela de zapatilla y el segundo al punto. Llamamos a la encargada para pedir explicaciones por todo lo que nos había pasado, porque realmente parecía una broma, y lo único que nos dice es que el jefe de cocina lleva una semana, cosa que no justifica en absoluto el mal trato que recibimos, y que solo puede decirnos que lo siente.
    Así que finalmente, después de una cena nefasta en la que lo más delicioso fue el agua, decidimos pedir la cuenta para pagar la broma. Pagamos 37 € y porque se dignaron a no cobrarnos uno de los entrecots, por un wok, un entrecot y dos botellas de agua.
    Sinceramente, me parece que es una vergüenza que vendan un minimalismo que no existe, una cocina creativa que realmente es recalentada y no tiene ninguna creatividad.
    Jamás me habían tratado tan mal en ningún sitio y había salido tan enfadada y decepcionada.

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